La matriarca Sara hubo sido mas genuina representación de lo que debe ser una mujer iehudia, al punto que D"s mismo le expresa a Abraham: Todo cuanto te diga Sara, tu mujer, escucha su vos.
En el trato de Shabat (68-II) menciona Rabi Iosi: Nunca he llamado a mi esposa, mi mujer sino que la llame Mi Hogar. Mujer y hogar para el judaísmo representan sinónimos, de modo que la mujer debe poseer las cualidades preciosas para constituir un representativo hogar en donde debe imperar la armonía conyugal, el respeto mutuo, el amor infinito y la paz, de modo que se precisa la existencia de plena identificación en valores, en objetos e ideales.
Abraham Abinu busco para su hijo Isaac de las característica de Sara, por fin la obtuvo. Elejir una mujer es una misión difícil, el Talmud en lebamot (63a) así lo expresa: Apresurate cuando se trata de comprar una parcela de tierra; Camina lentamente cuando se trata de elelgir una mujer.
El Midrash refiere a Sara Imanu comentando que en tanto ella vivía en el mundo terrenal. Una candela ardía desde la víspera de un Sábado hasta la víspera del otro Sábado; Una nube orlaba a su tienda cual se encontraba abierta de par en par para la atención de los huéspedes y con la bendición de su pan.
La luz de la candela representaba al espirita y la nube a la educación de su hijo cual servia de protección para apartarlo de nocivas influencias ambientales.
La virtudes relevantes de Sara representan al prototipo de madre del pueblo de Israel. |