Ciencia y Torá: ¿Son compatibles?
Di-s creó al mundo basándose en la Torá, así como un arquitecto para hacer un edificio se basa en un plano.
Los científicos intentan explicar el mundo desde un punto de vista físico y nuestros sabios desde la Torá. En definitiva lo físico también tiene relación con la Torá, porque si decimos que Di-s creó al mundo a partir de la Torá, entonces el mundo es consecuencia de ella. La ciencia sostiene que la vida se genera toda a partir del ADN, 4 elementos que se repiten a distintas secuencias, y que el proceso de diferenciación celular, hace que cada parte del organismo sea diferente.
Es un proceso selectivo, en donde algunas partes se expresan y otras no. Pero, ¿quién dirige este proceso selectivo? Desde un punto de vista científico no hay explicación. Es como un piano, un técnico podría arreglar las teclas o quitar parte de ellas, pero la melodía la maneja el pianista, no el mecánico que lo reparó. Así con el ADN, podemos sacar y poner partes; pero ¿Qué hace el resultado?
En realidad Di-s creo al hombre "Tzelem Elokim", a imagen y semejanza de Él. ¿Qué es lo que esto significa?
Simplemente tenemos la capacidad de ir en contra de las apariencias. Podemos ir en contra de lo que vemos. En realidad, nuestra visión capta la imagen al revés, pero luego el cerebro la invierte para que veamos correctamente. Sobre este tema, se investigó acerca de cual era el comportamiento visual frente a unos lentes que hacían ver al revés, es decir que invertían la imagen. Le colocaron estos lentes a un pollo y le pusieron comida a su derecha.
Éste, en vez de dirigirse hacia la derecha, picaba el suelo a su izquierda, porque allí la veía, siguió picando el suelo, hasta que murió. Esto lo intentaron con varios animales y con todos ellos ocurrió lo mismo. También hicieron este experimento con el ser humano. Le pusieron un vaso a su derecha y éste intentaba tomarlo a la izquierda. Hasta que razonó: si de este lado no está, entonces puede ser que esté del otro. Finalmente su voluntad lo llevó a mover el brazo hacia el otro lado y tomó el vaso. Entonces, su visión se invirtió y pudo ver el mundo al derecho, con los lentes que invertían la visión.
Esto es lo que nos pasa a nosotros. Vemos la realidad del mundo al revés, como consecuencia del pecado de Adam, el primer hombre. Pensamos que lo principal es lo material, que eso es lo que nos brinda felicidad. En función de esto, creemos que al justo le va mal y al malvado le va bien, porque desconocemos que lo material es momentáneo y lo espiritual es eterno. Normalmente vemos las cosas al revés. Los ojos son una extensión del cerebro, volcado hacia el mundo exterior. Al contaminarse con la corriente del mismo, no nos permiten percibir la realidad.
¿Qué podemos hacer para ver la realidad del mundo como verdaderamente es? Simplemente por medio de la acción, por iniciativa propia. Las mitzvot, que son actos concretos, nos acercan a ver la realidad.
El ejemplo que analizamos es tan solo una muestra de como la ciencia intenta explicar los comportamientos físicos del mundo, que no se contradicen en nada con la Torá, ya que ésta es un plano que ideó Di-s para crear al mundo. Pero la Torá va más allá de este análisis, ya que hay determinados estudios a los que la ciencia no puede llegar, respuestas que no puede abordar y entonces la Torá puede respondernos. Ella va más allá de lo material y tiene que ver con la esencia de las cosas. Por encima de todo, hay un Creador que maneja las teclas del universo.
Síntesis de charla del Rab. Toledano en ACISBA 30/07/03
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