Tememos de muchas cosas. Tememos a la enfermedad. Tememos a perder el trabajo. Tememos al cambio: una profesión nueva, una casa nueva, un matrimonio nuevo. Podemos temer a estar solos, o podemos temer a otras personas.
El miedo y la ansiedad son los factores subyacentes que impulsan gran parte de la conducta humana, y aún así están entre las fuerzas menos deseadas en las vidas de la gente. Según nuestra tradición, todo lo que Di-os creó es bueno, solo debemos saber cómo utilizarlo. ¿Cómo podemos vérnoslas con estas fuerzas? ¿Por qué tememos y qué es lo que tememos?
Vamos a empezar respondiendo la segunda pregunta: ¿Qué tipos de miedos hay? ¿A qué y por qué tememos? De acuerdo al Talmud hay 7 tipos de miedos. El número 7, en el judaísmo, abarca la totalidad de un concepto.
1. El temor a la autoridad: consiste en el temor a algo superior, es una cuestión de respeto, cuidado o alerta. Tomamos conciencia de que hay algo superior que nos está observando. Hay un elemento más fuerte por encima nuestro que nos supera. Cuando existe este temor,¿ Qué beneficio trae? El beneficio de que una sociedad pueda vivir de una manera civilizada. Los instintos de los seres humanos son incontrolables, se necesita de la imposición de una ley para vivir en una forma civilizada, organizada.
¿Por qué las potencias mundiales son consideradas sociedades civilizadas? Porque allí existe el respeto a lo superior, existe justicia en la aplicación de la Ley. ¿Qué ocurre cuando no existe el respeto a la ley? La sociedad se inciviliza, no porque sean hombres menos educados, menos cultos o menos buenos, sino porque hay menos presión, menos temor a la autoridad. El Talmud enfatiza el poder instintivo del hombre: " Si no fuera por el temor que tienen los ciudadanos a la autoridad, el hombre se comería a su compañero crudo". Siempre influye en nosotros el temor a alguien superior en nuestras vidas, puede ser: Di-s, nuestros padres, la policía, el gobierno, la vergüenza por el que dirán, etc. Este miedo nos induce a no obrar mal.
Veamos qué diferencia hay entre el temor a Di-os y los demás temores a la autoridad. Quién es consiente que en cada segundo se encuentra parado frente a su creador, cada instante de su vida va a intentar que su conducta sea correcta siempre: en su casa, en la calle, en el trabajo, y en todos sus ámbitos. Esta conducta contribuye a mantener una única personalidad se encuentre en la situación que se encuentre.
2. Incertidumbre: este miedo implica la sensación de ver hacia adelante y estar parado frente a un abismo, el futuro resulta incierto. Esta incertidumbre puede ser agradable o desagradable. Por ejemplo: una persona que es secuestrada siente la incertidumbre de que le habrá de ocurrir (si será liberada o asesinada, no sabe que le ocurrirá). O puede ser también que uno frente a un nuevo trabajo, un nuevo emprendimiento, ya sea comercial o afectivo, tiene la ansiedad de saber como se llevará a cabo, si prosperará o no. Tiene que ver con la expectativa. Esta incertidumbre siempre aparece, es inevitable, pero lo que sí podemos es evitar que esta incertidumbre se apodere de nosotros causando desesperación.
3. Susto, miedo a la violencia: está presente en el acto y pronto a acercarse a uno. Por ejemplo si uno va caminando por la calle, y le avisan que está cayendo un maceta desde un balcón ¿qué hace esta persona frente a esta situación? Este miedo es incontrolable Es un miedo preciso en el momento actual y parte de nuestra capacidad innata. Es positivo ya que desencadena la supervivencia. Nos permite enfrentar los peligros y salvarnos de ellos. Pero también presenta su faceta negativa: paraliza. En este caso, equivaldría a que en vez de correrse por la maceta que le está por caer en la cabeza, se quede quieto. El susto es incontrolable, pero puede ser positivo (en el caso de supervivencia) o negativo (si nos paraliza).
4. Pánico generalizado en la psicosis: Es un miedo por algo no específico, que no existe. Algo que puede o no ocurrir, como ser que como una vez se calló un avión, no subo más a un avión. De esta manera el hombre vive en un estado de pánico generalizado y no hace nada, se queda encerrado en su casa. El rey Shlomo dice que este miedo está basado en el desgano y la pereza, uno busca consciente o inconscientemente una excusa para no hacer lo que en realidad le sería beneficioso. Este miedo no permite progresar en la vida, evita nuestro desarrollo personal, nos ata nuestra capacidad de crecer, nos limita, nos inhibe, nos cierra el mundo delante nuestro. Este miedo es negativo y esta en nuestras manos controlarlo, no hay que tener este tipo de miedos, porque no es productivo para uno mismo. Tampoco una persona puede exponerse a los peligros, ya que sería una irresponsabilidad de vida. Se deben cuidar las normas básicas de seguridad, pero no se puede vivir con pánico. En este miedo se incluye el temor al fracaso. (Por ejemplo, cuando uno dice: ¿Para qué voy a estudiar, si después no voy a tener trabajo?).
5. Temor por reverencia: Este miedo no viene del peligro, ni tampoco del temor al castigo, o a la aplicación de la justicia. Este miedo consiste en un temor por reverencia a personas con cargos importantes, como ser: un maestro, un presidente, etc. Es un miedo natural y beneficioso, ya que para que sea posible el aprendizaje es necesario que exista cierto respeto por el que enseña. Cuando los alumnos pierden el respeto por sus maestros, se corta la cadena de la educación y entonces se genera una sociedad corrupta y desorganizada.
6. Preocupación: Es parecido a la incertidumbre. Temor por el futuro, por lo que sucederá. Es un miedo bueno en la medida en que se lo controle. Tiene que haber un equilibrio en esta preocupación. Debemos preocuparnos por lo duradero y no por cosas pasajeras que están presentes hoy, pero mañana no sabremos que será de ellas. Por ejemplo una excesiva preocupación por el materialismo, no tiene sentido. Lo beneficioso es preocuparse por cosas eternas: las buenas acciones, nuestras responsabilidades frente a la sociedad, aclarar nuestras dudas interiores, y ser un eslabón en la cadena eterna de nuestro pueblo. Debemos saber que cuanto más pasajero es algo, menos debemos preocuparnos por ello. La ansiedad no es positiva para la persona: ¿ Para qué sufrir de antemano por algo que todavía no llego? Es en vano.
7. El terror: Es el peor de los miedos. Este miedo consta en que ante una situación aparentemente irreversible, la persona baje los brazos, se resigne. Por ejemplo alguien que sabe que clínicamente le determinaron que tiene poco tiempo de vida. Esta persona deja de cuidarse, pensando en que total su muerte es inevitable. El terror hace perder todos los miedos. Nos deja caer los brazos y nos dice: " ya está". Porque por lo menos, si hay miedo, es porque todavía hay entusiasmo, existen ganas de hacer cosas. Si uno tiene miedo al fracaso, a nuevas circunstancias, etc., es porque tiene entusiasmo y ganas de vivir. Este es el miedo más peligroso, el peor de todos. El terror implica estar muerto en vida.Si bien hay ciertos miedos que son naturales y positivos como mencionamos, hay otros que nos quitan las fuerzas, el espíritu de vida.
El Talmud dice que hay 3 cosas debilitan al ser humano:
Al cuerpo: el viaje (ya que provoca agotamiento)
A la mente: la equivocación
Al espíritu: el miedo, al ser que le quita las fuerzas para seguir adelante.
Consejos para sobrellevar los miedos dañinos
Ser precavido para no acercarse a un peligro.
Apartarse del error: mantener una moral adecuada, cumplir con nuestros compromisos como seres humanos.
No preocuparse en demasía por cosas pasajeras, sino por las que son verdaderamente eternas. De esta manera podremos darle valor a cada pequeño acto en nuestras vidas ya que sabremos que cada uno de nuestros buenos actos es eterno.
Confiar en Di-os y saber que todo lo que nos ocurre es por nuestro bien y que nada nos va a ocurrir si Él no lo permite. Esto nos da tranquilidad, nace del interior y se genera a partir del estudio de su conocimiento.
Basado en: Una vida plena de esperanza y conferencias del Rab Isaac Sacca. |