Las hay de muchos colores, tipos, tamaños y diseños.
Sus precios oscilan entre los 2 y 50 dólares, según el origen, calidad y producción artesanal.
Por lo menos una vez en la vida, todo judío la utilizó... es el símbolo clásico que distingue al judío observante inmediatamente...
La Kipá.
...Pero... ¿Por qué? ¿Qué es? ¿Qué representa?
Muchas explicaciones y comentarios existen con respecto a esta gorra típica y tradicional del pueblo judío...
Ahondemos en tres aspectos clarificadores acerca del por qué los judíos cubrimos nuestras cabezas:
Humildad
No somos eternos. Todos tenemos un límite. Nadie puede "llevarse el mundo por delante".
También nuestras capacidades físicas e intelectuales son limitadas. Nada es infinito...
Generalmente, toda pelea o discusión vana se inicia por el orgullo vano. El creer - o querer - tener la razón sin objeciones ni razonamientos alternativos conllevan a todo ser humano a confrontar con quien opina o ve las cosas de otro modo.
Debemos aprender a mesurar nuestro entusiasmo y arrogancia en el trato diario con los demás y aún con nosotros mismos.
Debemos entender que no somos eternos. Que somos ampliamente limitados. Que no podemos "llevarnos el mundo por delante" a nuestro paso y gusto.
La Kipá nos marca este límite a cada instante. La comprensión de la finidad del ser humano lo ayuda a que se relacione mejor con su semejante, con su Creador y con él mismo, aceptando y conociendo hasta cuándo uno puede y debe dar.
Recordar a D's constantemente
No estamos solos.
Aun cuando estamos solos, cuando nadie nos acompaña, nunca estamos solos.
El cubrirse la cabeza es una demostración de reverencia y sumisión a D's. El ser humano no es eterno ni omnipotente, estas son solo características Divinas. La Kipá nos recuerda nuestras limitaciones y nuestro objetivo espiritual, más allá de lo físico y lo material, que sólo constituyen los medios para vivir, pero no la esencia ni el real significado de nuestra existencia.
Teniendo la cabeza cubierta, recordamos la presencia de D's en todo momento y todo lugar, debiendo así, mantener un comportamiento digno y modales adecuados tanto en público y compañía, como en la más remota soledad.
Preservando nuestra esencia
Todo buen perfume, por más bueno y costoso que sea, termina evaporandose.
¿Cómo puede evitarse? ¿Acaso no responde a un proceso natural?
Sin embargo, si al recipiente donde vertimos el perfume, colocamos una tapa... la fragancia queda intacta, pura, permanece en su estado original, a pesar del paso del tiempo.
Tenemos un alma pura. No debemos permitir que pierda su fragante y fresco aroma, no debemos dejar que piedra su elevación intrínseca y vitalidad... no debemos dejar lugar a que se evapore.
Nuestra alma judía, constituye nuestra esencia como judíos. La continuidad como pueblo y comunidad es responsabilidad de cada uno de nosotros.
La Kipá es nuestra tapa, comprender su significado y sentirlo, es preservar nuestra esencia judía... para siempre.
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