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Estudiar Torá

 

La disciplina, la gloria y la recompensa por el estudio de la Torá.

"La Torá, el cielo y la Tierra , Abraham, Israel y el Templo, son los 5 tesoros sobre la Tierra que Di-s valora."


Muchas son las distinciones de aquel hombre que se ocupa de estudiar Torá por su propio bienestar. Ningún hombre puede ser considerado verdaderamente libre a menos que se ocupe el mismo de estudiar Torá. Aquel que aprende de su semejante, incluso una sola letra, debe tratarlo con respeto. Esto lo aprendemos del Rey David, quien aprendió solo 2 cosas de Agitofel, y aún así lo llamó su guía y su maestro. De aquí inferimos lo siguiente: Si David, Rey de Israel, que aprendió solo 2 cosas de Agitofel, lo llamó su guía y su maestro, cuanto aún más debe uno darle honor a su semejante del cual aprendió un simple capítulo, una simple halaja, como está dicho: "El sabio, merecidamente, hereda honor" (Prov. 3:35).

A aquellos que obedecen esto y lo mantienen, la Torá les da vida en este mundo, y en el mundo venidero y en los días del Mesías. Esta les otorga todas las clases de bendiciones a los que la estudian.

Dijo Rabí Eliézer: El que se ocupa de estudiar Tora por sí mismo, es llamado por Di-s, querido, amigo y amado por Él y también es considerado como alguien que verdaderamente quiere a la humanidad. La Torá viste al hombre con humildad y reverencia, lo prepara para transformarse en piadoso, integro; lo aleja del pecado y lo lleva cerca de la virtud; a través de ella, el hombre puede disfrutar consejos y adquirir conocimiento, entendimiento y fuerza; nos da normas y autoridad y nos introduce en la justicia; para aquella persona que la estudia, los secretos del cielo y la Torá, le son revelados; él se transforma como en una fuente que siempre reúne fuerza, una corriente que nunca cesa, un río que fluye con vigor.

Él es modesto y paciente, dejando de lado la ofensa personal, por la Torá agranda su espíritu y lo eleva por sobre todas las preocupaciones materiales.
Rabí Ioshua dijo lo siguiente: "Las Tablas fueron el trabajo de Di-s, y la escritura fue la escritura de Di-s, grabadas (harut) sobre las Tablas" Leamos en lugar de "harut" (grabadas), "herut" (libertad), porque no hay un hombre verdaderamente libre sino aquel que se ocupa de estudiar Torá.

"La Torá es más grande que el sacerdocio y la realeza, pues la realeza se adquiere mediante treinta requisitos y el sacerdocio mediante veinticuatro, mas la Torá se adquiere mediante cuarenta y ocho cosas, y ellas son: (1) mediante el estudio, (2) escuchando efectivamente, (3) vocalizando lo que se estudia, (4) entendiendo mediante el corazón, (5) sintiendo miedo, (6) sintiendo temor reverencial, (7) siendo humilde, (8) estando alegre, (9) mediante la pureza, (10) mediante el trato con los Sabios, (11) mediante un trabajo con los amigos, (12) estudiando con los alumnos, (13) siendo tranquilo y asentado, (14) estudiando las Escrituras y la Mishná, (15) minimizando el dormir, (16) limitando las actividades comerciales, (17) limitando la conversación, (18) disminuyendo la risa, (19) limitando los placeres, (20) limitando las relaciones íntimas, (21) retardando nuestro enojo, (22) teniendo un buen corazón, (23) creyendo en las palabras de los Sabios, (24) aceptando los sufrimientos, (25) conociendo nuestro lugar, (26) siendo feliz con lo que tenemos, (27) evitando ser arrogante, (28) limitándose en las cosas que le son permitidas, (29) siendo amado, (30) amando a D'os, (31) amando a las criaturas, (32) amando la reprimenda, (33) amando la rectitud, (34) alejándose del honor, (35) no siendo arrogante en el estudio, (36) no disfrutando al tomar decisiones legales, (37) siendo solidario con los demás, (38) juzgando al prójimo para bien, (39) encaminando al prójimo hacia la verdad, (40) encaminando al prójimo hacia la paz, (41) asentando el estudio, (42) preguntando puntualmente y respondiendo específicamente, (43) aprendiendo del maestro y acrecentando el estudio personal, (44) estudiando para enseñar, (45) estudiando para hacer, (46) haciendo a su maestro más sabio, (47) ordenando los conceptos que ha estudiado, (48) citando las enseñanzas recordando quién la ha enseñado. He aquí que has aprendido que quien cita las enseñanzas que escuchó recordando el nombre de quien la ha dicho trae la redención al mundo, como está escrito: 'Y dijo Ester al rey en nombre de Mordejai' (Ester 2:2)".

"La Torá es más grande que el sacerdocio y la realeza, pues la realeza se adquiere mediante treinta requisitos y el sacerdocio mediante veinticuatro, mas la Torá se adquiere mediante cuarenta y ocho cosas". Debemos entender por qué al referirse a la Torá la Baraitá dijo que ella se adquiere mediante 48 cosas, pero respecto del sacerdocio y la realeza dijo que se adquieren mediante 30 ó 24 requisitos.

La respuesta es que la Baraitá nos quiso enseñar dos aspectos de la grandeza de la Torá - que encuentra por sobre el sacerdocio y la realeza: por un lado, respecto de la cantidad de requerimientos que se necesitan para adquirir cada una de ellas, y por otro lado, respecto de la calidad de los requerimientos que se necesitan para adquirir cada una de ellas.

La explicación de esto es que el sacerdocio y la realeza se adquieren mediante requisitos (maalot), mas la Torá se adquiere mediante cosas (devarim) y la diferencia esencial entre estos dos conceptos es que los requisitos son requerimientos o derechos que tienen relación con la importancia y el poder solamente y son cosas externas a la persona, pues ellas no se obtienen mediante el esfuerzo. Por ejemplo, sólo quien posea oro y plata, esclavos y siervas, campos y viñedos, será digno de considerarse parte de la realeza.

Pero esto no es así con la Torá, pues las cuarenta y ocho cosas mediante las cuales ella se adquiere no son externas a la persona sino que le pertenecen totalmente a él, pues él se esforzó mucho en hacerlas para incorporarlas a su alma, y por eso es que esas cosas no son llamadas maalot, pues los caminos para adquirir la Torá no tienen relación con la importancia y el poder, sino todo lo contrario, solamente con la humildad y el recato. (Basado en el libro "Midrash Shemuel" de Rabí Shemuel de Uceda, 1538 - 1602)

"Grandiosa es la Torá, porque les da vida a aquellos que la cumplen, tanto en este mundo como en el Venidero, como está escrito: 'Pues vida son (las palabras de la Torá) para quienes las encuentran, y curación para toda su carne' (Mishlé -Proverbios- 4:22); y dice: '(La Torá) será medicina para tu cuerpo y curación para tus huesos' (Mishlé 3:8); y dice: 'Ella es un árbol de vida para los que se aferran a ella quienes la sustentan son felices' (Mishlé 3:18); y dice: 'Pues (las palabras de la Torá) son una bella guirnalda para tu cabeza y collares para tu cuello' (Mishlé 1:9); y dice: '(La Torá) será en tu cabeza una bella guirnalda; una corona de gloria te protegerá' (Mishlé 4:9); y dice: 'Prolongación de días a su derecha, y a su izquierda riqueza y honor' (Mishlé 3:16); y dice: '(Las palabras de la Torá) te otorgarán largos días y años de vida y paz' (Mishlé 3:2)".

La Torá es una gran cosa. Cuando uno estudia Torá, recibe recompensa en el Mundo Venidero, lo cual representa su capital. El interés que recibe de ese capital lo mantiene con vida en este mundo, como está escrito: "[Las palabras de la Torá] son vida para el que las encuentra y curación para todo su cuerpo" (Proverbios 4:22).

La Torá también te dará vida en el Mundo Venidero, como está escrito, "Es un árbol de vida para aquellos que se aferran a ella y todo aquel que la sostiene es afortunado" (Proverbios 3:18). La Torá será como un árbol de vida en el Mundo Venidero para aquellos que hacen el esfuerzo de estudiarla y entenderla, así como para aquellos que hacen el esfuerzo de ayudar materialmente a los que la estudian, sosteniéndolos.

Tal vez la persona se cuestione diciendo: "Si estudio Torá tendré vida en ambos mundos pero no obtendré riquezas y honor". A esto el sabio nos responde que la Torá será para ti una grata compañía y una corona de gloria te protegerá. Además de darte vida y riquezas, la Torá te dará una corona de honor. Serás honrado y respetado entre las personas. Sin embargo, debes saber que todos estos beneficios sólo vendrán si estudias Torá sin intereses de por medio.

El sabio concluye diciendo que cuando una persona estudia Torá para cumplir con la Voluntad del Creador no sólo obtendrá vida, riqueza y respeto, sino también paz y tranquilidad, como está escrito: "pues largos días, y años de vida y paz te incrementarán [las palabras de la Torá]" (Proverbios 3:2).(Basado en el comentario "Meam Loez" de Rabí Itzjak Magriso, s. XVIII)

Basado en: Pirkei Abot, Tanna Debe Eliyyahu

CONTENIDO SUPERVISADO POR EL RABINO SALOMON YABRA - DIRECTOR DE LECAREB LEBABOT
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